Pasta fresca






Vale, en la foto parecen calamares, pero no, son tallarines caseros.

Vereis, resulta que hace tiempo que las máquinas para hacer pasta me guiñan el ojo cada vez que entro a una tienda 'Casa', pero claro, había que probar a hacerla antes, no vaya a convertirse en otro cacharrito más al fondo del armario (que tal y como tengo el fondo del armario, empiezan a ocupar también la primera línea). Total que este sábado me decidí a probar, y... ¡¡¡prueba superada!!! ¡¡Ya me puedo comprar la maquinita!! :)

Ahí va la receta de la pasta en sí, para acompañar, la salsa que prefirais, yo en este caso solo hice un sofrito de tomate y cebolla porque quería saborear en condiciones la pasta.

Ingredientes (por persona):
 - 100 gr. de harina
 - 1 huevo grande

Elaboración:
Ponemos la harina que necesitemos sobre la encimera de la cocina limpia, y sus correspondientes huevos y amasamos y amasamos y volvemos a amasar hasta que quede con una textura sedosa, al principio queda en plan pegote, pero así como se va amasando poco a poco el trigo va soltando el gluten y cambia de textura. Una media hora estaría yo amasando, luego toca hacer pedazos más pequeños de masa y extender bien finitio y cortarlo bien. Lo suyo sería utilizar la máquina para este menester, pero esta vez me apañé cortándola con el cuchillo, eso sí, a tener en cuenta, hay que cortarlo finito, yo corté tamaño tallarín y al cocerlo engordó hasta lo que veis en la foto (estoy por llamarlos 'tallarones').

Una vez cortaditos, se pone agua a hervir con sal y aceite y cocemos durante 5 minutitos, y ya están listos para la salsa.

Creo que oficialmente es la receta más simple del mundo.

Bon appétit!

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