Tiempo de Rebollones




Sí, señores ya hace más de un mes que entramos en la temporada de los Rebollones (Lactarius sanguifluus), creo que debe de ser la seta con más alias del mundo, a saber:

Andalucía: Guíscano (Cazorla); Pinetel (Sierra Morena, del catalán);
Aragón: Rebollón; Rovellón (general); Fongo royo (Huesca); Rebichuelo (Valle de Hecho) ;
Castilla: Mícula (Burgos por Neila, Quintanar de la Sierra y Canicosa); Nícola (Almazán, Burgos); Anizcle, Amizcle (Tierra de pinares de Soria y Burgos por Navaleno, Abejar, Covaleda, etc.); Añizcle (Hontoria del Pinar, Aldea del Pinar) ; Níspola (Bayubas de abajo); Nícalo (Valladolid, Segovia y Burgos), Seta de Nícalo (Bureba); Rebollón (Ágreda y Moncayo); Níscalo (Salamanca, Ávila y Madrid). Mizclo (Cuenca) ; Nizcalo (Guadalajara);
Cataluña: Rovelló, Pinetell, Esclatasang, Vinader, Estaper, Sanguin;
Euskadi: Esnegorri, Onddo gorri, Ziza gorri (Navarra); Pinutela (Legazpi); Pinetela o Piñatelia (Bergara) (del cat. Pinetell);
Galicia: Fungo de muña, Latouro, Pingadouro
Navarra: Níscalo, Hongo de pino; Seta roya; Hongo royo (Valles de Salazar y Roncal); Rovellón; Seta de cardenillo;

Descripción:
Es un hongo de un color homogéneo anaranjado, con un sombrero carnoso de 4 a 12 cm de diámetro con círculos concéntricos rojizos en su superficie. Al principio el margen se encuentra enrollado y más tarde se extiende. El pie es corto, cilíndrico y en seguida hueco, también de color naranja y con pequeñas manchas. Las láminas, del mismo color asalmonado, pueden mancharse de verde cuando se rompen ya que se oxidan. Al cortarlo segrega en todas sus partes un látex o líquido lechoso anaranjado que posteriormente se oxida y pasa a un verde cardenillo muy peculiar. Se localiza exclusivamente en pinares.
Hay una seta que se puede confundir con el rebollón que es una Lactarius chrysorheus, que aparece comúnmente en los carrascales, a menudo entre el musgo. El aspecto del sombrero se parece mucho al del rebollón, pero el látex es blanco.

Cómo hacerlos:
Se limpian (especial atención a los gusanitos) y se trocean a cuartos, se pone en una sarten un poco de aceite y unos ajos laminados, cuando se doren se echan los rebollones a fuego medio alto y se salan, y se remueven hasta que reduzcan y cambien de color y así en calentito a servir.

Conservación:
Como no es algo que aguante mucho en la nevera ya que se oxidan bastante y se ponen feos, lo mejor es, si tenemos muchos, pasarlos por la sarten un poco sin dejarlos que reduzcan mucho, meterlos con el aceite y los ajos en un recipiente hermético y al congelador. Y cuando se quieran consumir, con echar un poco de aceite a una sarten y terminar de freirlos con su salsa y todo, suficiente, eso sí, al descongelarlos como van a tirar más agua habrá que hacerlos un poco más que si son frescos, ya que el agua que sueltan es muy ácida (eso o freírlos con un poco de cebolla para contrarrestar)

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